La revolución inclusiva: ¿Qué pido a la Administración y qué voy a hacer yo?

Ya he hablado en alguna ocasión del documento “Replantear la educación. ¿Hacia un bien común mundial?” Hoy os invito a leer la Declaración de Incheon y Marco de Acción para la realización del Objetivo del Desarrollo Sostenible 4. Ambos documentos se aprobaron en el Foro Mundial de la Educación celebrado en Incheon, República de Corea, en mayo de 2015, promovido por la UNESCO. El lema de este foro fue “Educación de calidad, equitativa e inclusiva, así como un aprendizaje durante toda la vida para todos en 2030. Transformar vidas mediante la educación.

¿Por qué os invito a leer estos informes? Porque hablan de educación inclusiva, pero sobre todo, porque al igual que ocurrió en el momento en que se editaron las otras dos publicaciones de la UNESCO “Aprender a ser: la educación del futuro” (informe Faure, 1972) y “La educación encierra un tesoro” (Informe Delors, 1996), hoy es necesario reflexionar sobre educación.

Continuamente estamos escuchando que es imprescindible un Pacto Social por la educación en España; es, pues, el momento de reflexionar y repensar la educación para avanzar hacia la educación que queremos. Os dejo aquí mis reflexiones y desde aquí os invito a vosotros a reflexionar también. Y aunque solicito a las administraciones cambios, por supuesto, yo, como docente, también puedo y debo hacerlos.

En la Declaración de Incheon y Marco de Acción para la realización del Objetivo del Desarrollo Sostenible 4 (ODS4), que ya he citado antes, se precisan metas y acciones muy concretas, entre ellas: “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”. Y está en nuestras manos poder hacerlo.

La recaptura-de-pantalla-2016-11-01-a-las-15-49-22volución inclusiva #revolucióninclusiva supone un cambio de mirada, pero, sobre todo, supone una concepción humanista de la educación: principios de derechos humanos, justicia social, paz, inclusión, diversidad, dignidad… Son valores que deben impregnar nuestros centros educativos y que deben formar parte de nuestras señas de identidad, que marcan el devenir del centro y ponen la educación inclusiva en el corazón de todas sus actuaciones.

Este cambio de mirada supone una visión de la educación que transforma la vida no solo del alumnado sino de toda la comunidad educativa. Transformar la vida mediante la educación es la premisa que debe guiar nuestras prácticas y esta transformación no debe dejar nunca a nadie rezagado.

La definición de INCLUNOVACIÓN o INNOVAR PARA INCLUIR, que yo abogo, lleva implícita esta transformación, estos valores humanos que deben calar en nuestras culturas, políticas y prácticas, pero especialmente esa transformación humana y social.

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¿Qué debemos pedir a la Administración en esta #revolucióninclusiva?

Primero, compromiso serio con la educación inclusiva. La educación inclusiva es un derecho, así como también lo es el derecho a una educación inclusiva justa. Eso pasa por regular y, sobre todo, concretar aspectos que se señalan en los principios y fines de la educación, haciéndolo con otra mirada, con una visión inclusiva y transformadora de la educación. Por ejemplo:

  • Se habla de garantizar la equidad y la inclusión, pero no se habla de eliminar las barreras al acceso, a la participación, a la continuidad, a la finalización, a las desigualdades en los resultados académicos.
  • No se concretan políticas públicas transformadoras que respalden metodologías activas, que potencien los talentos personales y la personalización del aprendizaje; que apoyen organizaciones flexibles en tiempos y espacios para eliminar las barreras al aprendizaje, a la participación, al éxito y pongan los centros al servicio del que aprende.
  • El aprendizaje a lo largo de la vida, ¿cómo se concreta?, ¿es igual para todas las personas?
  • Cuando se habla de investigación, de innovación, nunca se habla de inclusión. Es necesario invertir en investigación, por supuesto, porque es necesario que los educadores pongamos en marcha enfoque innovadores basados en investigaciones, en evidencias, enfoques que sepamos que son eficaces; pero la idea de inclusión debe estar presente en cualquier investigación que se haga.

    Siempre deberíamos unir innovación con inclusión, innovamos para incluir a TODO el alumnado.

  • Cuando se habla de equidad en la educación se refiere a que la escolarización se rige “por los principios de normalización e inclusión y se asegurará su no discriminación y la igualdad efectiva en el acceso y permanencia en el sistema educativo”. En este punto no deberíamos conformarnos solo con el acceso, sino que deberíamos defender que TODO el alumnado tenga acceso a una educación de calidad inclusiva y equitativa; no es lo mismo derecho a una educación inclusiva justa que derecho a la escolarización, sin más.

    El derecho a una educación equitativa no debe referirse nunca exclusivamente al acceso (presencia), sino también a la participación y a los logros de TODO el alumnado. Una educación inclusiva de calidad implica siempre presencia, participación y logros, y estos tres aspectos nunca deben separarse.

  • “Corresponde a las Administraciones educativas asegurar los recursos necesarios para que los alumnos y alumnas que requieran una atención educativa diferente a la ordinaria, por presentar necesidades educativas especiales, por dificultades específicas de aprendizaje, TDAH, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo, o por condiciones personales o de historia escolar, puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado”. ¿Qué recursos son éstos? Pues casi exclusivamente, profesorado de apoyo: de pedagogía terapéutica, de educación compensatoria, de audición y lenguaje… que apoyan únicamente a un alumnado muy concreto. Este es un modelo reduccionista y segregador, que individualiza la enseñanza y que diagnostica necesidades de apoyo individualistas. ¿Por qué no abogar por la figura del profesor de apoyo a la educación inclusiva, que permitiría a dos docentes trabajar juntos en el aula, apoyando a TODO el alumnado y defendiendo de esta forma la personalización frente a la individualización?

    Seguimos con el modelo rehabilitador que tiende a “normalizar”, cuando debemos ir hacia un modelo social, un modelo transformador, un modelo inclusivo que cambie contextos, que elimine barreras no solo físicas y que promueva oportunidades de aprendizaje para todo el alumnado, no dejando a nadie atrás.

Pero he dicho al principio que avanzar hacia una educación inclusiva está también en nuestras manos, que los docentes y las familias podemos y debemos unirnos a la #revolucióninclusiva. Así pues…

¿Qué debemos hacer nosotros?

Este tema lo he desarrollado en anteriores entradas cuando hablaba de las condiciones que deben darse en un centro, de las culturas inclusivas, o cuando explicaba qué podemos hacer en el centro para caminar hacia una educación inclusiva, qué políticas deben cambiar en nuestros centros o incluso cuando hablé de cómo serían las aulas inclusivas y qué prácticas debemos desarrollar para caminar hacia la educación inclusiva.

En este artículo me centraré en el Proyecto Educativo de Centro como promotor de cambio en los centros educativos. El Proyecto Educativo de Centro (PEC) es un documento público que marca las líneas de actuación de un centro y que se elabora teniendo en cuenta a toda la comunidad educativa.

  • El PEC es un documento público, es el ideario del centro y en él se recogen los “valores, objetivos y prioridades de actuación” donde deben aparecer los principios de la educación inclusiva.

    Comencemos reflexionando sobre nuestras barreras. Barreras que ponemos a la participación, al aprendizaje, a la continuidad… Barreras que impiden participar, aprender o continuar todos por igual. Barreras no solo físicas, muchas veces barreras invisibles que no somos conscientes que están ahí. Pensemos en ellas y busquemos propuestas para eliminarlas.

  • El PEC no es un documento cerrado, es un proyecto abierto que puede modificarse y adecuarse a una sociedad y a un contexto que cambian con rapidez.

    Comencemos reflexionando sobre este documento, unámonos toda la comunidad educativa para ello. ¿Qué educación queremos, cómo podemos hacerlo, qué necesitamos, por dónde empezamos…? Éstas serían algunas de las cuestiones sobre las que podríamos empezar a trabajar.

  • En el PEC deben aparecer también la concreción curricular y el tratamiento transversal de las áreas.

    Es el momento de políticas transformadoras, de modelos centrados en el aprendizaje, en el movimiento maker, de metodologías que empoderen al alumnado, que personalicen la educación, es el momento de huir de prácticas segregadoras e individualizadas.

  • En el PEC se concretan también  las líneas generales de actuación. Son medidas pedagógicas, organizativas y de funcionamiento que van a permitir que el centro sea un centro inclusivo.

    Estas medidas son fundamentales para crear centros educativos inclusivos e innovadores que sean capaces de transformar las vidas, no dejando nunca a nadie atrás.

  • En el PEC se incluyen también documentos muy importantes desde el enfoque de la educación inclusiva: el Plan de Orientación y Acción Tutorial, el Plan de Atención a la Diversidad y el Plan de Convivencia.

    Estos documentos van a determinar si nuestro centro es un centro inclusivo, con actuaciones que incluyan a todo el alumnado.

 

NO DEBEMOS OLVIDAR:

  • Que debe ser un documento consensuado, de forma que todos los aspectos incluidos en él tienen que haber sido acordados, conocidos y aceptados. Es fruto de una reflexión conjunta entre todos los miembros de la comunidad educativa. Es un documento generado a partir de procesos participativos.
  • Que parte de una realidad concreta (contexto) y de una normativa que lo regula y legisla.

Una escuela inclusiva es una escuela abierta y participativa. La participación de todos los miembros de la comunidad educativa debe estar contemplada también en este documento, así como su evaluación y propuestas de mejora.

Si de verdad queremos una escuela inclusiva, en la elaboración del PEC deben estar implicados todos los sectores de la comunidad educativa.

Desde aquí os podéis descargar la Guía para la elaboración de un Proyecto Educativo de centro desde un enfoque inclusivo.

 

¿Te unes a la revolución inclusiva? #revolucióninclusiva

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Un comentario en “La revolución inclusiva: ¿Qué pido a la Administración y qué voy a hacer yo?

  1. La lectura de este artículo nos invita a repensar las formas de administracion, direccion, gestión y liderazgo educativo para afrontar la realidad educativa de América Latina en la perspectiva de una educación en, desde y para la transformación social y humana. Es frecuente en nuestras escuelas la administración desde enfoques convencionales en donde el PEI(proyecto educativo institucional) es sólo documento formal y de poca coherencia con las necesidades y expectativas de la comunidad educativa. Por eso creo pertinente un cambio en las prácticas educativas y de liderazgo en la perspectiva de un enfoque dialogante, reflexivo que transforme estas prácticas rutinaria en praxis, es decir, una educación sobre bases en una etica comunicativa y liberadora que comprometa la dirección educativa y docencia en un compromiso político pedagógico que trascienda los intereses individualistas o egocentricos de la administración tecnocrata por una opción auténticamente democrática de participación equitativa de todos los sectores sociales.

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