Dignidad humana y derecho a los apoyos

No es extraño que el inicio de curso comience con titulares como este: “Es inviable tener una auxiliar de educación especial para cinco alumnos”, publicado el pasado 13 de septiembre en el Heraldo de Aragón. No es extraño para las familias que reivindicar derechos para garantizar la educación inclusiva para sus hijas e hijos sea una lucha constante. No es extraño que la lucha termine en extenuación, agotamiento y desmoronamiento de sueños. Y por desgracia, no es extraña la indiferencia colectiva que sigue permitiendo la injusticia y la exclusión, EN la educación y DESDE la educación.

Consideramos que hemos superado el modelo de la integración en la educación y que avanzamos con paso firme hacia la inclusión. También consideramos que hemos superado el modelo rehabilitador y social y que abogamos por un modelo de la diversidad que contempla la diversidad humana como un valor inherente a la humanidad y que nos enriquece. Pero en educación seguimos en el interregno, transitando entre la integración y la inclusión con tal despropósito que dejamos en los márgenes de la vida a todas las personas que se salen de la norma, son los nadies, los ningunos y los ninguneados, y se nos olvida que la diversidad funcional es una cuestión de dignidad humana y de derechos humanos.

¿Qué significa esto? La dignidad humana está relacionada tanto con el valor de la vida como con los derechos y condiciones de la misma. Negar los apoyos necesarios a estos estudiantes atenta contra esta dignidad. Para estos cinco niños y niñas, y muchos más en otros lugares del mundo, este apoyo de una auxiliar de educación especial es necesario para poder participar plena y efectivamente en la escuela en igualdad de condiciones con sus compañeros y compañeras, participar plena y efectivamente en las actividades extraescolares, en el comedor escolar… No es un capricho, no es un regalo, es un derecho. Y no garantizarlo es discriminarlos por su diferencia.

No estoy hablando de apoyos educativos, ese sería otro tema que abordaré en otro momento. Me estoy refiriendo única y exclusivamente a la dignidad humana, a la vida misma, al derecho a vivir dignamente. Todas las personas, con o sin diversidad funcional, tienen la misma dignidad. Permitir esta pérdida de dignidad, permitir esta discriminación, es lo que Slee (2012) llama indiferencia colectiva. No garantizar los apoyos necesarios para garantizar la dignidad humana es permitir que las personas con diversidad funcional sigan estando en los márgenes, sean población excedente, como diría Baumann y que se las vea como el problema.

La educación inclusiva es un proyecto ético, un convencimiento personal que comienza con el cuestionamiento personal de la exclusión.

Pedagogía de los sueños posibles

Desde el mes de enero de 2018, formo parte del Consejo Asesor de la revista Graó y colaboro periódicamente con mis reflexiones En voz alta sobre la educación en la revista Aula de Innovación Educativa, junto con mis compañeros José Blas García y Antonio Márquez, con quienes me une amistad y compromiso educativo.

Comienzo el curso escolar reflexionando sobre los sueños posibles de Freire. Sueños esperanzados, sueños utópicos, sueños que invitan a caminar. ¿Cuál es tu sueño?

Puedes leerlo en la Revista Aula de Innovación Educativa número 308, de la Editorial Graó del mes de septiembre o verlo y escucharlo en mi canal de YouTube.

Ética de la justicia y ética del cuidado en la educación inclusiva

No es la primera vez que escribo sobre la ética del cuidado, ni sobre la necesidad de atender de forma justa la vulnerabilidad. Tampoco es la primera vez que aprovecho el verano para escribir, para encontrarme conmigo misma, para reflexionar. Este año el libro que estoy escribiendo pretende ayudar a repensar la escuela extraordinaria y uno de sus capítulos me lleva a reflexionar sobre las éticas de la diversidad.

En los años 70 Lawrence Kohlberg expuso su conocida teoría del desarrollo moral que todavía se estudia en las universidades y en las oposiciones de orientación educativa. Para ello utilizó distintos dilemas; la argumentación de las respuestas a los mismos ayudó al autor a determinar que el niño recorre tres niveles a la hora de juzgar moralmente:

  • Un primer nivel, preconvencional, en el que el niño juzga los acontecimientos desde una perspectiva egocéntrica con una visión orientada por el miedo al castigo y el respeto a la autoridad.
  • Un segundo nivel, convencional, en el que prima la respuesta social, de forma que es justo lo que dictan la sociedad y las leyes establecidas.
  • Un tercer nivel, postconvencional, con una respuesta moral propia basada en la convicción personal de principios morales universales. Se reconocen los derechos humanos en la igualdad, la justicia social, el respeto… en todas las personas.

En los años 80, su alumna Carol Gilligan revisó la teoría desde una perspectiva de género y obtuvo una valoración diferente en niños y niñas; mientras que los primeros razonaban en términos de justicia, derechos o reglas, las niñas lo hacían a partir del sentimiento humanitario, empatía y cuidados, de forma que para Kohlberg el niño era más maduro moralmente que la niña y sin embargo para Gilligan ambos. En 1982 escribe su libro In a Different Voice destacando que existe una voz diferente a la ética de la justicia y que es la voz femenina de la ética del cuidado. Existen por lo tanto dos lenguajes para codificar el mundo moral, dos lenguajes que se complementan, de forma que el cuidado es tan importante como la justicia.

La ética de la justicia y la ética del cuidado son dos formas de entender la ética y son dos voces que deben estar presentes en nuestra escuela inclusiva, porque la justicia y la exclusión se construyen y se sostienen por elecciones personales. Pero existen otras voces que deben escucharse también en educación, así, Adela Cortina habla de una ética cordial y Hans Jonas de una ética de la responsabilidad, de forma que este último asegura que “cuando alguien tiene ante sí a un ser vulnerable, y pudiendo protegerlo no lo hace, se comporta de forma inmoral”

La educación inclusiva es un derecho fundamental, es un proyecto ético que rompe con la indiferencia colectiva que permite la exclusión por consentimiento o apatía. La educación inclusiva comienza con un cambio de mirada que reconoce y valora al otro en tanto otro, y que rompe con el capacitismo, que considera que “lo normal” es poseer ciertas capacidades y lo diferente no poseerlas. La UNESCO nos dice que esta educación no es una educación residual centrada en cómo se puede incluir a algún alumnado concreto en el aula, es una educación transformadora que requiere una reforma educativa y social, un cambio de mirada para ver a la persona, una reflexión profunda sobre la concepción de qué es inclusión, y un compromiso ético para pasar a la acción

La educación inclusiva tiene voces de justicia social, de derechos humanos, de universalidad, pero también de cuidados, de ayuda mutua, de responsabilidad compartida. Y todas estas voces son voces humanas que debemos escuchar.

Un camino compartido. Tema del curso Aula Graó.

Este año he tenido el placer de coordinar de nuevo el tema del mes de la revista Aula de Innovación Educativa con un monográfico mensual sobre inclusión que pretendía visibilizar buenas prácticas en el tema, evidenciando que otra educación es posible.

En esta ocasión yo era Tamandúa, conocida cariñosamente como DUA, una detective educativa experta en encontrar pautas y principios que promueven un aprendizaje profundo en todo el alumnado garantizando un aprendizaje de calidad.

Eduardo Galeano nos decía que la utopía está en el horizonte y que sirve para caminar. Ocho maestras y dos maestros nos cuentan su camino de esperanza, de sueños compartidos, y nos marcan la dirección hacia la inclusión. En todas las historias podemos ver un nexo común, el compromiso ético que lleva a la acción.

Os invito a conocer a estas docentes y a profundizar en sus artículos accediendo al hipervínculo que he puesto junto a su nombre.

“Querido diario, escribía Tamandúa (Revista Aula 297) en una calurosa mañana del mes de junio en su ciudad natal. Aprovecho este momento de sosiego para dejar por escrito todas las experiencias vividas este año. Un año de lleno de incertidumbres y desafíos, un año de miradas comunicativas y sonrisas escondidas, un año de retos y superaciones personales. Pero sobre todo un año frenético, vertiginoso y trepidante.

Todas las personas que vais a conocer a continuación son grandes docentes, sobresalientes en su profesión, son personas generosas, complacientes y magnánimas. Y a todas ellas quiero escribir hoy la prosa más anhelada. No serán versos tristes, como diría Neruda, sino palabras llenas de esperanza, palabras que nos invitan a caminar, a pasar a la acción. Es esta la pedagogía de la esperanza de Freire que pone de manifiesto la necesidad de la utopía y de la esperanza. Su autor habla de ella como una necesidad ontológica que nos mueve, y precisamente en este movimiento hacia la inclusión quiero poner el foco.

Comienzo el viaje en Asturias hablando de teatro y de trampantojos en nuestro sistema educativo con Ana Murcia (@AMurciaAsensio). Ana es una activista inclusiva, pedagoga comprometida, para quien “la inclusión es sobre todo actitud, es una forma de ser, de estar, de pensar y de sentir en este mundo” (Revista Aula 298). Ana es vitalidad, dinamismo, potencia, y me habla del papel de los equipos de orientación educativa en la inclusión educativa.

Compartimos mirada, camino, sueños esperanzados y energías para luchar. Su mensaje es claro, desde la orientación “debemos hacer pedagogía y facilitar la construcción de un cambio de mirada colaborativo”, y esta es la clave. La orientación del siglo XXI es una orientación transformadora basada en los principios de prevención, de desarrollo, de acompañamiento y de intervención social, y todas las propuestas que Ana me muestra visibilizan su compromiso con estos principios. Me despido de ella emocionada, me reconozco en sus palabras, en su ánimo, en su entusiasmo. Las dos dejamos atrás lo aprendido, lo habitual, lo segregador e injusto y abrimos el corazón para soltar las redes y seguir aprendiendo. ¡Qué lujo cruzarme en tu camino!

Noviembre me lleva a Pontevedra. Rosana y Víctor (@Matefactoría) me esperan en Matefactoría (Revista Aula 299), un lugar mágico. Estas dos personas me enamoran nada más conocerlas, son poderosas, valientes, capaces de hablar de números y de contar palabras de forma locuaz, e incluso a veces atropellada por la emoción. Son capaces también de detener el tiempo y de crear espacios y oportunidades donde todo es posible, porque en “Matefactoría cada día amanece diferente”. No es un cuento de hadas, es la realidad, es el poder de la escuela, que, en palabras de Carlos Magro, debe educar hacia los costados. Esta es la ruta que han elegido y que “pasa por un camino con valles y montañas, cambios de ritmo, pasos mas cortos, mucha observación del itinerario y un inevitable recorrido mas largo”. Y aquí instalaron su factoría, traspasando fronteras, y desde este lugar provocaron a sus estudiantes con palabras y números, y sobre todo con un ritmo y mestizaje propio que solo los grandes pueden hacer.

Es diciembre, es momento de viajar al sur y hago una parada en Granada. Allí conozco a José Manuel (@josegmj), un maestro que me embruja tanto como su ciudad. Él me habla de enseñanza multinivel y lo hace desde una mirada inclusiva con un convencimiento tal, que me lleva a caminar acompasadamente a su lado bajando mi ritmo para escuchar sus palabras. Es un maestro enamorado de su profesión, de mirada profunda y penetrante, pero también de conversación ágil, con una cadencia y acento andaluz propia de su tierra. José Manuel me explica que “para atender a la diversidad es necesario entender la diversidad” y me habla de “la mirada que el profesorado necesita para ir rompiendo barreras, estereotipos y concepciones sobre el alumnado” (Revista Aula 300@). Este maestro comprometido con la educación inclusiva, con sus valores humanos y con profundas raíces teóricas, fundamenta sus prácticas educativas en el DUA y nos explica la instrucción multinivel de una forma magistral. Para este gran maestro “no hay alumnado de refuerzo, hay apoyos, ajustes y refuerzos para todo el alumnado” y yo me voy de esta preciosa ciudad fascinada con su encuentro.

El mes de febrero es un mes de bajas temperaturas, así que decido ir más al sur, concretamente a Valverde del Camino, una localidad de la provincia de Huelva conocida por sus botas camperas fabricadas a mano con cariño y dedicación. Allí conozco a María (@mariabarcelo), quien enseguida me hace escalar altas montañas con desenvoltura y desparpajo, y me habla de tecnología y de amor. ¡Qué afortunada soy por conocerla! Su personalidad me arrolla y cuando me doy cuenta estoy dentro del “aula de tercer ciclo de primaria con 22 personas en un grupo heterogéneo en capacidades y emociones”, concretamente en su DUA cole (Revisa Aula 301). La jornada es intensa y en ella no faltan metodologías activas y multitud de técnicas de enseñanza para desarrollar aprendizajes de calidad en todos los estudiantes. María enseña como una maestra 3.0, una maestra competente digitalmente, pero sobre todo una maestra humana. Termino agotada de la sesión, difícilmente tengo tiempo para ir anotando todas las pautas y principios que ella utiliza a diario, de forma que en mi cuaderno de campo voy esbozando todas las pinceladas pedagógicas que identifico: los vínculos al comenzar el día con el compañero saludador, los roles con imágenes de mujeres ilustres, las rutinas diarias, las herramientas tecnológicas, la metodología, la evaluación… Es maravilloso percibir la delicadeza con la que María planifica, estructura y diseña las tareas para garantizar el éxito para todos los estudiantes siempre con propuestas DUA. Llega el momento del adiós y se despiden de mí con su grito de guerra.

La primavera se acerca y la suave orografía de Vall d’Alba en Castellón me espera. Compartiendo docencia desde el corazón (Revista Aula 302) están Celia (@CeliaAlcon2) y Diana (@diana.montserrat.ferrer), dos maestras de apoyo en un centro inclusivo dispuestas a liderar el proyecto Conviu. Estas dos maestras de voz dulce y sosegada, y modales pausados y discretos me demuestran la importancia de la paciencia, la suavidad, la aceptación y el amor para caminar hacia un modelo inclusivo real. Redefinen sus roles como maestras de apoyo a la inclusión y se convierten en figuras dinamizadoras del centro, acompañando y asesorando a docentes a poner en práctica diferentes metodologías inclusivas basadas en evidencias. Hablan de docencia compartida, aprendizaje cooperativo, aprendizaje dialógico y de inteligencias múltiples. Su convicción personal, el apoyo del profesorado del claustro y las evidencias que están recogiendo en las aulas, les hacen no desfallecer e incidir en la importancia de la educación emocional e inclusiva para la convivencia y el éxito escolar. 

Viajo a Pamplona en el mes de abril, el tiempo todavía es fresco y se agradece la chaqueta. Maite (@maitedms) me espera como siempre con esa apariencia serena, cauta y silenciosa que le caracteriza y hablamos de autorregulación (Revista Aula 303). Este es un concepto complejo, un proceso autodirigido que ofrece estrategias para transformar las habilidades mentales en destrezas académicas. Con esta propuesta Maite acompaña y guía a sus estudiantes de primero de primaria en la planificación y el desarrollo de estrategias como la autonomía, la monitorización de su propio progreso, el establecimiento de metas, el desarrollo de la autoevaluación y la metacognición, pero también promueve el trabajo colaborativo y la comunicación. Divide el día en tres bloques de trabajo alternando gran grupo, con trabajo autorregulado en parejas e individualmente y diseña planes de trabajo personalizados. ¡Qué gran trabajo y qué necesario! Me quedo con ganas de seguir profundizando en el tema, volveré Maite, le digo al despedirnos.

En Zaragoza me espera Ana (CPRamiroSolans), con los salvadores del planeta ¡en acción! (Revista Aula 304). Ana está en una escuela diversa, una escuela de esperanza. Una escuela con ventanas y puertas abiertas que permiten la entrada a raudales de luz e innovación. Una escuela de conversaciones infinitas. Una escuela que permite soñar. Ana es amable, igual que lo es todo el ambiente que le rodea y me explica cómo consigue construir un proyecto formado por diferentes piezas: inclusión, aprendizaje significativo, motivación, interés grupal, medio ambiente, ambiente amable, cohesión grupal, educación emocional, pensamiento crítico y evaluación multinivel. Ana me demuestra que la participación del alumnado, la creación y diseño de ecosistemas de aprendizaje reales, y las altas expectativas depositadas en todos los estudiantes, son el motor de cambio necesario en esta revolución DUA. Me quedo enamorada del proyecto de escuela y me despido de ella para poner rumbo a la comunidad valenciana, allí me espera Sara.

Sara (@saracortesamador) está en Natursenda, (Revista Aula 305) situada en los alrededores del Parador del Saler, en pleno paraje Natural de la Devesa de El Saler Valencia, Natursenda es un recorrido interpretativo de 2 kilómetros de longitud. Una ruta diseñada bajo las pautas DUA que cuenta con 15 paneles explicativos en lo que podemos aprender sobre animales y plantas. Me fascina escuchar a Sara, su pasión se percibe en cada palabra. Yo sonrío y recuerdo que la educación inclusiva es una visión humanista de la educación que habla de derechos humanos, de justicia social, de mejora de la calidad de vida y valores compartidos, pero también es una visión humanista del desarrollo sostenible que nos lleva a corresponsabilizarnos del cuidado de la naturaleza, y a vivir con ella en paz y armonía, tal y como Sara me está contando.

Estoy cansada, este año ha sido muy intenso. Ahora, en la paz del hogar y echando la vista atrás descubro la grandeza de las personas pequeñas que son capaces de cambiar el mundo y sonrío. Gracias Ana, Víctor, Rosana, José Manuel, María, Celia, Diana, Maite, Ana y Sara por hacerlo posible.

Trabajos citados:

Magro, C. (2021, junio). Educar por los cuatro costados. Recuperado de https://www.escuelasinclusivas.com/educar-hacia-los-costados/

DESCUBRE LA REVISTA

Desde hace dos años formo parte del consejo asesor de la revista Aula de Innovación Educativa de la editorial Graó y en breve también lo haré del consejo de redacción.

Esta revista desarrolla una labor divulgativa entre el profesorado y los especialistas de educación primaria, identificándose con una línea de reflexión plural y abierta. Es una herramienta profesional de conocimiento, comunicación y de acción que debes conocer, puesto que te permite estar al día y resolver los problemas prácticos y teóricos en el aula.

En la revista encontrarás el retrato de una persona relacionada con la educación, artículos sobre didáctica general, reflexiones en voz alta, una ventana abierta a temas candentes, recursos, bibliografía recomendada y conocerás experiencias en diferentes ámbitos: STEAM, Visual Thinking, activismo climático, tecnología, escuela-familia, cuidado y acción comunitaria, entre otros.

Diseño Universal para el Aprendizaje, una mirada desde la neuroeducación y la inclusión

El pasado viernes 7 de mayo impartí este webinar en la Universidad de Alcalá de Henares.

Adjunto también la presentación que utilicé por si puede ser de vuestro interés.

Para saber más sobre DUA:

Elizondo, C. (2020) Hacia la inclusión educativa en la Universidad: diseño universal para el aprendizaje y la educación de calidad. Octaedro

Entradas blog:

Diseño Universal para el Aprendizaje una respuesta inclusiva (entrada del 8 de enero de 2018).

Tarjetas DUA para descargar (entrada 13 de enero de 2020).

Calendario 2021 DUA y neuroeducación (entrada 2 de enero de 2021).

Enero 2021. Redes afectivas (entrada 3 de enero de 2021).

Febrero 2021. Opciones para el interés (entrada 2 de febrero de 2021)

Marzo 2021. Opciones para el esfuerzo y la persistencia (entrada 7 de marzo de 2021)

Abril 2021. Opciones para la autorregulación (entrada 2 de mayo de 2021)

Abril 2021. Proporcionar opciones para la autorregulación

Ya se ha acabado el mes de abril, un mes centrado en proporcionar opciones para la autorregulación y no quiero empezar mayo sin hablar de la autorregulación. Esta pauta DUA ofrece opciones para lograr una práctica experta, una práctica activa y constructiva que permitirá a la persona interiorizar y hacer suyo el aprendizaje.

La autorregulación es un concepto complejo que combina y conjuga aspectos cognitivos y emocionales, pero también conductuales y ambientales. Esta pauta proporciona opciones para transformar las habilidades mentales en destrezas académicas, como diría Zimmerman (1)

“No es ni una habilidad mental ni una destreza académica; más bien se trata de un proceso autodirigido por el que los aprendices transforman sus habilidades mentales en destrezas académicas”

En esta pauta se habla tanto de autorregulación cognitiva o metacognición, como de autocontrol y autorregulación emocional, habilidades todas ellas necesarias para la meta que se persigue con el DUA que es lograr aprendices expertos decididos y motivados.

Con respecto a la metacognición, Perkins y Ritchhart (2) evidenciaron las relaciones entre el aprendizaje de la metacognición y la autorregulación. La metacognición tiene dos componentes, el conocimiento de la cognición y la regulación de la cognición y para trabajarla en el aula podemos:

  • Crear en el aula una cultura que empodere al alumnado para que sean capaces de “saber sobre”, “saber cómo” y “saber por qué y cuándo” utilizando para ello estrategias como rutinas del pensamiento, destrezas del pensamiento, llaves del pensamiento.
  • Crear en el aula una cultura de pensamiento que permita el diálogo interno, la reflexión y la metacognición gestionando tiempos para ello.
  • Proporcionar rúbricas u otras herramientas que permita al alumnado reflexionar sobre su propio aprendizaje.
  • Utilizar un portafolio que ayude a reflexionar sobre el propio progreso.
  • Promover actividades que lleven a un conocimiento estratégico y reflexivo sobre cómo abordar la resolución de problemas, tareas cognitivas, cómo planificar y organizar una actividad, de forma que sean capaces de seleccionar las estrategias adecuadas, pero también de reflexionar y monitorizar su trabajo.

Pero esta pauta también aborda la autorregulación emocional como factor clave en el aprendizaje, para trabajarla en el aula podemos:

  • Escuchar la voz del alumnado para ayudarles a lograr su proyecto personal de vida.
  • Promover estrategias para lograr su autoconocimiento.
  • Gestión del estrés: mindfulnes, rincón de la calma, actividades cortas y variadas…
  • Asambleas, debates, aprendizaje dialógico.
  • Utilizar pautas, listas y rúbricas de objetivos de autorregulación.
  • Incrementar el tiempo de concentración en la tarea.
  • Proporcionar mentores y apoyo para modelar el proceso de establecimiento de metas personales adecuadas.
  • Facilitar modelos, apoyos y retroalimentación para gestionar la frustración y buscar apoyo emocional externo.
  • Ejercitar habilidades para hacer frente a situaciones conflictivas: convivencia positiva, círculos restaurativos…
  • Usar modelos y situaciones reales sobre habilidades para afrontar problemas: tutorías afectivas.

(1) En Casado, O.; Pérez, A.; Hortigüela, D.; Fernández, J. (2019). Modelo Integral de transición activa hacia la autonomía MITAA. Universidad de León.

(2) Perkins, D.; Ritchhart, R. (2014). «¿Cuándo se piensa bien?». En: Carretero, M.; Asensio, M. Psicología del pensamiento. Teoría y prácticas (pp. 291-326). Alianza.

Videoconferencia Neuroeducación inclusiva

Acostumbramos a identificar al alumnado con necesidades educativas como alumnado de atención a la diversidad y le ofrecemos una respuesta educativa diferente, con medidas y adaptaciones diferentes. La neurociencia nos dice que nuestros cerebros son únicos, que no hay dos cerebros iguales, esta mirada cambia entonces la concepción que tenemos de diversidad y nos permite comenzar a hablar de variabilidad humana, donde lo normal es la diferencia. ¿Qué significa esto en la educación? ¿Qué implicaciones tiene en el aula?

Videoconferencia Online organizada por la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía en colaboración con la Fundación Ibercaja.

Educación inclusiva y justicia social

Acaba de publicarse el número 32 de la revista Forum Aragón con un monográfico sobre los centros públicos integrados de educación infantil, primaria y secundaria. Yo he participado en la misma con un artículo sobre Educación inclusiva y justicia social que empieza así:

“A lo largo de toda su obra, Freire presenta una educación justa, democrática, basada en la pedagogía crítica y la esperanza. Una educación transformadora, una educación ética y solidaria que siempre alberga posibilidades de cambio y transformación y donde, precisamente es la esperanza, la que invita al cambio. Esta pedagogía crítica debe promover la reflexión sobre el significado histórico de democracia, pero sobre todo debe ser capaz de crear conexiones entre los distintos saberes promoviendo un currículo inclusivo, democrático e integrado y promoviendo también centros garantes de la inclusión.

Currículo integrado. Barreras para el aprendizaje y la participación.

Hablamos de centros integrados, pero en este momento actual con un cambio normativo y reflexionando sobre el currículo educativo, debemos también hacerlo de currículo integrado. Para Moya (2008) un currículo integrado supone “la combinación de temáticas, unidades en un solo proyecto, pluralidad de tareas y fuentes documentales, trabajo en equipos y agrupamiento flexibles”. Esta forma de concebir el currículo evita la hiperespecialización, la parcelación y la fragmentación del saber en disciplinas aisladas y promueve el desarrollo de habilidades blandas para la vida y la colaboración no solo entre los estudiantes, sino también entre los docentes.

Un currículo integrado pone en contacto al estudiante con su contexto cercano, con su realidad favoreciendo una educación de calidad. Sabemos que la realidad se percibe de forma global, no fragmentada en disciplinas como nos marca y guía el currículo actual. Esta forma de concebir la realidad persigue la transferencia en el aprendizaje, pues logra la conexión entre conceptos de distintas asignaturas y su aplicación en nuevos contextos o situaciones. En un mundo VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), un mundo cambiante, es necesario preparar a los estudiantes para el desarrollo de una ciudadanía libre y un currículo integrado, en el que el trabajo por ámbitos integre las asignaturas en espacios de aprendizaje que permitan hablar de una nueva ecología del aprendizaje, lo permitiría. Esta nueva ecología se refiere a los “espacios donde se comparten destrezas, conceptos y actitudes interdisciplinarmente, creando nuevo conocimiento que facilita la conexión y transferencia entre los saberes, donde el alumnado investiga, crea, reflexiona, interactúa, comparte, desarrolla, planifica, examina, descubre, escucha, debate, pregunta, imagina, edita, explora, indaga y el docente le guía y acompaña en este aprendizaje” (Elizondo, 2020), pero principalmente un currículo definido democráticamente que plantee contenidos democráticos, un currículo para todos y con todos, un currículo flexible que rompa con las barreras para el aprendizaje y la participación, un currículo para todos y con todos, un currículo ético.

En la actualidad, la nueva Ley Orgánica de Educación LOMLOE conlleva una reforma del currículo y a finales del 2020 se abrió un foro virtual para el debate centrado en un currículo de una sociedad que avanza. En el currículo no solo se concretan los distintos elementos curriculares que determinan los procesos de enseñanza y aprendizaje, sino que también se responde a la pregunta de qué sociedad queremos, qué sociedad construimos, qué sociedad necesitamos, y esta es una sociedad que habla de inclusión, de justicia social, de derechos humanos, de sostenibilidad, de democracia. Justicia social y democracia en el currículo y como contenido curricular en sí mismos”.

Puedes leer el artículo entero en este enlace: http://feae.eu/wp-content/uploads/2021/03/Forum-Aragon-32-Centros-Integrados.pdf

Marzo 2021. Opciones para el esfuerzo y persistencia

Seguimos con el calendario DUA y neurociencia. El mes de marzo está centrado en la pauta DUA que destaca la importancia de ofrecer opciones para el esfuerzo y la persistencia. La neurociencia nos dice que nuestros cerebros son únicos, y si somos únicos diferimos en cómo nos esforzamos y persistimos en la tarea, en cómo nos responsabilizamos con la misma, e incluso en cómo nos comprometemos en su realización. El mes de febrero estuve reflexionando sobre la importancia de ofrecer opciones a la atención, recordaba que la atención, la curiosidad y el clima del aula modulan nuestro aprendizaje, pero también son importantes en esta pauta, puesto que permiten mantener el esfuerzo y la concentración que se requiere para ello.

Las investigaciones en el campo de las habilidades demuestran que “los expertos no se diferencian de los principiantes por poseer dones innatos extraordinarios” (1), sino por su aprendizaje experto y profundo. La práctica deliberada y consciente que permite automatizar habilidades y estrategias, es una de las características de estas personas, pero para CAST (2) destacan también en otros aspectos, como son el esfuerzo, el control de sus emociones y distractores, la motivación por aprender, la curiosidad, el establecimiento realista de metas de aprendizaje, el diseño de retos y desafíos ajustados a su nivel, pero también desafiantes para sí mismos con la intención de dominar la habilidad deseada, de forma que el aprendiz experto tiene también un aprendizaje profundo. A lo largo del año, en los diferentes meses iré hablando de las características de los aprendices expertos (término que utiliza CAST) en las otras redes de aprendizaje.

Veamos ahora distintas propuestas para mantener el esfuerzo y la persistencia.

  • Explicación explícita, deliberada e intencional de las metas y objetivos. En una entrada anterior expliqué qué es y cómo implementar la instrucción directa en el aula; en esta ocasión incido en la importancia de algunos aspectos de la instrucción directa, concretamente en que el profesorado explique explícitamente aquello que desea que el alumnado aprenda, resaltando la relevancia de las metas de aprendizaje y los objetivos que se van a trabajar en el aula. Se ofrecen para ello pautas, dibujos, esquemas, explicaciones de cómo hacerlo y luego se insta a una práctica deliberada proporcionando feedback cuando sea oportuno. Un feedback efectivo centrado en el proceso.
  • Conocer los niveles de desarrollo real del alumnado. El DUA tiene bases teóricas no solo en la neurociencia, sino también en la psicología. Me centro ahora en Vigostky y su zona de desarrollo próximo o diferencia entre la zona donde se encuentra el nivel de desarrollo del estudiante, sus conocimientos previos y el nivel de desarrollo potencial. Es necesario conocer los niveles de la zona de desarrollo real, de lo que puede hacer sin ayuda, de forma que si las metas de aprendizaje, los ejercicios y actividades, los retos y/o desafíos que se proponen en el aula están muy alejados de esta zona el estudiante no persistirá en la tarea al considerarla demasiado elevada; y tampoco persistirá en caso contrario, si la propuesta que se hace es muy sencilla y está muy poco ajustada a su nivel de desarrollo real.
  • Variar los niveles de desafío y apoyo. Vigostky habla también de otra zona, la zona de desarrollo potencial, o la zona en la que el estudiante puede hacer los ejercicios y actividades, los retos y/o desafíos propuestos con ayuda de los demás. Se destaca entonces la importancia de variar los niveles de los mismos para ajustarlos a los conocimientos previos de todo el alumnado. Las investigaciones en psicología evidencian que se aprende mejor cuando la lección es presentada en partes manejables y se proporciona un andamiaje (Bruner) que le garantice la ayuda que necesita en cada momento. Esta ayuda también debe ir variando, puesto que se retirará cuando ya no se requiera.
  • Fomentar la colaboración. La neurociencia nos dice que nuestro cerebro es social, de forma que aprendemos de los otros y con los otros. Una clase en la que se fomente el debate, el diálogo, el trabajo colaborativo y cooperativo, produce una mayor activación de las neuronas espejo, obteniendo un mejor resultado en cuanto a la implicación de forma consciente del alumno. Pero también ofrecer en el aula diferentes tipos de agrupamiento que promuevan interacciones dialógicas son propuestas de apoyo.

Retroalimentación eficaz. Una estrategia muy adecuada para realizar un feedback efectivo es la escalera de la retroalimentación de Daniel Wilson (3). Con ella el docente centra el feedback en el proceso ayudando a todo el alumnado a conocer el punto de partida y a avanzar.

Veamos un ejemplo: Me parece que tienes dificultades con esta redacción, ¿podrías explicarme qué quieres decir con esto que has escrito aquí?, no lo entiendo del todo bien (clarificar); os he pedido que comparéis estas dos lecturas, ¿puedes ver similitudes y diferencias entre ellas? (clarificar). Esta idea que has escrito es muy interesante porque has relacionado ideas de las dos lecturas entre sí (valorar), sin embargo me preocupa que no hayas diferenciado más aspectos. Me pregunto si podrías saber tú por qué te has equivocado, ¿puedes buscar una estrategia diferente? (expresar inquietudes). Como sugerencia, ¿qué te parece si coges un papel nuevo para hacer un borrador con las semejanzas y diferencias entre las dos lecturas? (sugerir) Te podrías apoyar en un diagrama de Venn como este porque te ayudaría a ver las las semejanzas y diferencias de forma visual; una vez que lo tengas todo ya pensado, te resultará mucho más fácil plasmar en un papel qué tienen en común las dos lecturas y en qué difieren.

Libros citados

(1) Ruiz, H. (2020) ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Graó

(2) CAST. Until learning has no limits https://www.cast.org/

(3) Daniel Wilson http://www.pz.harvard.edu/who-we-are/people/daniel-wilson