Tarjetas rutinas del pensamiento #2020_ObjetivoInclusión

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Freire decía que somos seres en transformación, no seres de adaptación. “Enséñame a pensar y no a obedecer” es una de las frases que más me gustan de este gran pensador.

Se habla mucho ahora de las habilidades blandas, transferibles, no cognitivas o incluso, habilidades del siglo XXI. Estas habilidades sociales, de comunicación que permiten interactuar de forma positiva, están relacionadas con el liderazgo, la negociación, la toma de decisiones, la comunicación. Estas habilidades son necesarias en el contexto actual de transformación social en el que vivimos. Vivimos en un mundo VICA, un mundo Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo, un mundo cambiante y líquido, en palabras de Zygmunt Bauman. En este mundo es necesario replantearse la Educación (1) y recuperar la visión humanista de la educación como bien común esencial, “una educación básica de calidad sienta las bases necesarias para el aprendizaje a lo largo de toda la vida en un mundo complejo y en rápida mutación (pág.4)”.

Reafirmar la concepción humanista de la educación y del desarrollo sostenible conlleva conjugar aspectos cognitivos, emocionales y éticos en la educación que promuevan el desarrollo de un pensamiento crítico, un juicio independiente, de la resolución de problemas, en todo el alumnado. En la carrera de psicología, mi asignatura favorita fue Psicología del pensamiento.

“La psicología del pensamiento ha ido evolucionando a la vez que lo hacía la psicología como ciencia. El hecho de ser un proceso inobservable hizo que el estudio del pensamiento se viese en ocasiones relagado a un segundo plano. En la mitad del siglo XX, la psicología cognitiva introdujo el estudio de los procesos mentales y supuso por lo tanto dar una visibilidad al estudio del pensamiento descartando el método introspectivo como única metodología. En ese momento, estudiosos del pensamiento se plantearon estudiar todas las formas de razonamiento posible, entendiendo que el razonamiento es uno de los procesos cognitivos básicos por medio del cual utilizamos y aplicamos nuestro conocimiento previo permitiendo por lo tanto pasar de una información a otra realizando inferencias, si bien se evidenció que no todas las inferencias eran igual de válidas.

Los estudios psicológicos sobre el pensamiento siguieron las dos ramas de la lógica sobre razonamiento deductivo (parte de unas premisas para alcanzar una conclusión que sigue necesariamente a las mismas) y sobre el razonamiento inductivo (se alcanza la conclusión que está más o menos apoyada por las premisas). Un argumento deductivo es válido, mientras que un argumento inductivo es más o menos probable. Los resultados experimentales sobre el razonamiento mostraron que las respuestas de los sujetos no se ajustaban a las marcadas por los modelos normativos (teoría de la lógica formal para el razonamiento deductivo y teorema de Bayes para el razonamiento inductivo) apareciendo errores de razonamiento sistemáticos o sesgos que ponían de manifiesto que los humanos somos un sistema con unos recursos de procesamiento limitados y evidenciando también que las personas utilizamos heurísticos o atajos mentales del pensamiento en una gran variedad de tareas.

A principios de los años 70 se empieza a hablar de lógica informal o de razonamiento informal, estudios que constituirán la base para el pensamiento crítico, y se hace desde tres campos: la filosofía, la psicología y la educación. En este último campo es donde Perkins, Costa, Swartz… entre otros, han desarrollado su labor hacia la enseñanza de un pensamiento profundo y eficaz en las aulas, a enseñar a comprender y pensar sobre los contenidos. Perkins persigue además “unas escuelas que brinden conocimientos y comprensión a un gran número de personas con distintas capacidades e intereses y provinientes de medios culturales y familiares distintos” (Perkins 2008, pág. 16)

Para Swartz y colaboradores, “el pensamiento eficaz se refiere a la aplicación competente y estratégica de destrezas de pensamiento y hábitos de la mente productivos que nos permiten llevar a cabo actos meditados de pensamientos, como tomar decisiones, argumentar y otras acciones analíticas, creativas o críticas. Los individuos que son capaces de pensar con eficiencia pueden emplear, y de hecho emplean, esas destrezas y hábitos por iniciativa propia, y son capaces de monitorizar su uso cuando les hace falta” (Swartz, Costa, Beyer, Reagan, & Kallick, 2013, pág. 15)”

Captura de pantalla 2020-02-16 a las 8.43.56Descargar la guía Cultura del pensamiento. 

Cultura del pensamiento. Coral Elizondo

 

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Descargar las tarjetas de las rutinas del pensamiento.

Rutinas para introducir ideas

Rutinas. Sintetizar y organizar ideas

 

Pensar

 

Libros citados: 

(1) Replantear la educación. ¿Hacia un bien común? (2015) UNESCO

Perkins, D. (2008). La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente. Barcelona: Gedisa. Saiz, C. (2002). Pensamiento crítico. Conceptos básicos y actividades prácticas. . Madrid: Síntesis.

Swartz, R., Costa, A., Beyer, B., Reagan, R., & Kallick, B. (2013). El aprendizaje basado en el pensamiento. Cómo desarrollar en los alumnos las competencias del siglo XXI. Madrid: sm.

Portafolio de talentos para transformar vidas.

Escuchar las voces del alumnado (9)

En una entrada anterior estuve hablando del portafolio de talentos como una propuesta muy interesante para desarrollar en el aula, pero sobre todo para planificar actividades flexibles para todo el alumnado. El Portafolio de talentos es una actividad que Joseph Renzulli y Sally Reis (1) desarrollan en el modelo de enriquecimiento para toda la escuela. Esta interesante propuesta nos ayudará a conocer a todo el alumnado, a empatizar con él, a garantizarle una educación de calidad. Hablar de educación inclusiva es conjugar aspectos cognitivos, emocionales y éticos. Trabajar con este portafolio me permite aunar todos estos aspectos.

El profesorado que tiene mirada DUA, no se centra solo en el expediente que guarda los datos personales del alumnado, sus calificaciones y algunas observaciones habitualmente escritas con un lenguaje basado en el déficit, como “le cuesta, tiene dificultad para, no sabe, se distrae, interrumpe“. Este profesorado no pregunta “qué le pasa”, sino que pregunta “quién es”. Este profesorado se cuestiona desde la ética, desde la concepción humanista de la educación, desde el enfoque de los derechos humanos, desde el mismo corazón. Este profesorado mira a todos sus estudiantes a los ojos, los nombra, les pregunta, los conoce. Y este pequeño gesto es capaz de transformar la vida de todos ellos. Porque la educación es eso, pequeños gestos. Eduardo Galeano decía: Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

La educación inclusiva es una educación centrada en las capacidades, no en el déficit. Basada en el modelo social de la discapacidad, aboga por eliminar las barreras al aprendizaje, a la participación, a la presencia; barreras que impiden a la persona participar y estar presente. Conocer estas barreras es clave, por lo tanto, para avanzar hacia una educación inclusiva, pero conocer a la persona es primordial. ¿Cómo está, cómo se siente, qué ve habitualmente, qué escucha con asiduidad, qué expectativas tiene; qué expectativas tengo, cómo la miro, cómo actúo, cómo la nombro? Son preguntas que nos debemos hacer. Pero también estas otras: ¿qué le gusta, cuáles son sus intereses,  cuáles son sus fortalezas? Destacar la capacidad frente a la discapacidad, como diría Silvana Mabel Corso (2), nombra a la persona, la dignifica, la ubica en la sociedad que le corresponde.

Guardar junto al expediente, habitualmente centrado en el déficit, un portafolio que destaque las fortalezas de la persona, es cambiar la mirada. Utilizar esa información para transformar las prácticas en el aula, es caminar hacia la inclusión. Comenzar el curso con un portafolio de talentos que nos ayude a diseñar entornos de aprendizaje flexibles es hacer posible la educación inclusiva, es pasar a la acción, es tener esperanza para lo “inédito viable”.

¿Qué puede contener este portafolio de talentos? ¿Cómo lo debo utilizar en el aula? ¿Cuál es su objetivo?

Mapa inclusivo de la empatía para conocer a la persona. 

Simplicity

Crea un mapa de la empatía de todos y cada uno de tus alumnos y alumnas. Sitúalos en el centro y contesta a las preguntas por este orden: ¿qué oye?, ¿qué ve?, ¿qué piensa y siente?, y por último, ¿qué dice?

Analiza las barreras a la presencia, a la participación, al aprendizaje, que encuentran en el aula, en el centro educativo y escribe propuestas de valor que permitan pasar a la acción. Idea después una intervención teniendo en cuenta el resto de los aspectos que vas a evaluar en este portafolio y controla el impacto que tiene, modifícala si es preciso. Los docentes tenemos que evaluar los efectos de los métodos que elegimos con la mirada en todo el alumnado y recordar que cuando no aprenden no necesitan más de lo mismo, necesitan algo diferente.

OBJETIVO. Conocer al alumnado, empatizar con ellos. Cambiar la mirada.

Contesta a la pregunta ¿cuáles son mis expectativas? Habla con tu alumnado, escúchale, pregúntale también por sus expectativas.

Intereses

Pregunta al alumnado por sus gustos, eso te ayudará a conocerlos mejor. También te ayudará a partir de sus intereses e inquietudes, garantizando la motivación necesaria para aprender y ofreciendo una información significativa que les permita desarrollar conductas autodeterminadas que fomentan su autonomía y su autorregulación en el aprendizaje.

Este aspecto se contempla dentro del marco DUA, que pone la mirada en la variabilidad afectiva de las personas y que parte de la premisa que los humanos variamos en la forma en que nos involucramos en el aprendizaje.

OBJETIVO. Proporcionar múltiples formas de compromiso, opciones para captar el interés, opciones para mantener el esfuerzo y la persistencia y opciones para la autorregulación, para lograr estudiantes motivados y entusiastas.

Inventario de las Inteligencias Múltiples

Captura de pantalla 2019-07-16 a las 12.20.45Este inventario, ideado por Armstrong (2006) (3), no tiene validez psicométrica, este inventario no es un test. Este inventario, en este contexto educativo inclusivo que defiendo, tiene que servir para democratizar la inteligencia y poner en valor que todas las personas somos inteligentes. Tiene que servir para trazar un perfil de fortalezas con puntos fuertes sobre los que planificar la intervención en el aula, una intervención centrada en la persona, una intervención personalizada.

Y aquí es donde, por una parte, estos resultados sirven para trabajar sobre un proyecto de vida personal, centrado en la persona; y, por otra, nos ayuda a diseñar recorridos diversificados, con las pautas y directrices del Diseño Universal para el Aprendizaje, con opciones para la representación que permitan abordar el contenido de diferentes formas o con opciones para la expresión y la acción que permiten a todo el alumnado expresar lo que saben.

Puedes descargarte el inventario de las IIMM en este enlace INVENTARIO DE INTELIGENCIAS MÚLTIPLES y  en este otro enlace puedes descargarte el  Gráfico de Araña Inteligencias Múltiples, sobre el que puedes colorear los resultados obtenidos y ver tu perfil.

OBJETIVO. Democratizar la inteligencia, todas las personas somos inteligentes. Destacar las fortalezas. Conocer a la persona, conocerse. Favorecer en el aula el desarrollo de proyectos de vida centrados en la persona.

Preferencias de estilos de aprendizaje

Hablar de estilos de aprendizaje es hacerlo de un término controvertido. Es falso y no existen evidencias de que solo aprendemos mejor cuando recibimos la información acorde con nuestro estilo de aprendizaje. Tampoco hay un estilo mejor o más rápido para aprender. Ni evidencias de la correlación entre los estilos y un aprendizaje de éxito (4).  Hablar en estos términos es hacerlo de un neuromito muy arraigado en la educación (5).

Hacerlo de preferencias de estilos de aprendizaje es hablar de la variabilidad de las personas y decir que todas tenemos diferentes preferencias a la hora de decidir cómo aprender. Esta variabilidad es uno de los componentes clave en el marco del Diseño Universal para el Aprendizaje, por lo que la propuesta que aquí se hace se enmarca en este paradigma inclusivo que huye del aprendizaje promedio y homogéneo y recoge al alumnado que se queda habitualmente en los márgenes, ofreciéndoles propuestas flexibles para que puedan aprender. Todo el alumnado necesitar tener oportunidades para lograr el éxito.

Conocer las preferencias de estilos de aprendizaje permite conocer las preferencias de estilo instruccional, las preferencias de entorno de aprendizaje, las preferencias de estilos de pensamiento y las preferencias de estilo expresivo, evidenciando así que existe variabilidad en la forma de aprender, de desarrollar estrategias, de expresar el aprendizaje… y confirmando que la variabilidad humana es un hecho y que la atención a la diversidad, tal y como se concibe en la actualidad (diversos son los nadies, los que se salen de la norma) no tiene sentido, pues todas las personas somos diversas.

Renzulli, J., & Reis, S. (2016) en el libro Enriqueciendo el currículo para todo el alumnado, utilizan este imagen para concretar todos los aspectos que debe contener un portafolio de talentos.

Portafolio de talentos

Portafolio total del talento. Renzulli, J., & Reis, S. (2016)

 

Trabajar con un portafolio de talentos permite conocer fortalezas e intereses, permite cambiar la mirada, permite poner en el centro de la intervención al niño, a la niña, para trazar desafíos, para diseñar itinerarios diversificados, para garantizar el derecho a una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todo el alumnado, pero sobre todo para transformar sus vidas.

Quiero concluir con unas palabras de Paulo Freire que leí en su libro Pedagogía de Esperanza:No podemos existir sin interrogarnos sobre el mañana, sobre lo que vendrá, a favor de qué, en contra de qué, a favor de quién, en contra de quién vendrá; sin interrogarnos sobre cómo hacer concreto lo “inédito viable” que nos exige que luchemos por él” (pág. 125).

_Guardar junto al expediente, habitualmente centrado en el déficit, un portafolio que destaque las fortalezas de la persona, es cambiar la mirada. Utilizar esa información para transformar las prácticas en el aula, e (1)

(1) Renzulli, J., & Reis, S. (2016). Enriqueciendo el currículo para todo el alumnado. Madrid: Ápeiron Ediciones.

En el Blog Gestión de Talento, Roberto Ranz explica en qué consiste el Portafolio del talento en dos entradas.

En el Blog La rebelión del talento, la autora Paulina Bánfalvi Kam dedica una entrada a este tema.

(2) Nanocharla TEDxRiodelaPlata La escuela para dar identidad a las personas con discapacidad. Silvana Corso.

(3) Armstrong, T. (2006). Inteligencias múltiples en el aula. Guía para educadores. Barcelona: Paidós.

(4) Puedes leer el artículo de Javier Tourón sobre este tema: ¿Existen los estilos de aprendizaje? 

(5) Forés, A., Gamo, J., Guillén, J., Hernández, T., Ligioiz, M., Pardo, F., & Trinidad, C. (2015). Neuromitos en educación. El aprendizaje desde la neurociencia. . Barcelona: Plataforma actual.

Aprendizaje de calidad. Taxonomía SOLO

Para ayudarnos en educación utilizamos las taxonomías. Taxonomía tiene su origen etimológico en el griego antiguo ταξις  “ordenamiento”, y νομος, nomos, “norma” o “regla”, una taxonomía es por lo tanto una regla de la ordenación o clasificación. En educación se utiliza para denominar un proceso de clasificación y ordenamiento que sirve para organizar diferentes tipos de conocimiento. La taxonomía de Bloom es una taxonomía muy conocida en el mundo de la educación y muy valorada por los docentes, la taxonomía SOLO tiene mayor aplicación en la enseñanza universitaria y es una gran herramienta que nos puede ayuda a  clasificar los aprendizajes esperados desde los niveles más concretos y cuantitativos, a los niveles más abstractos, cualitativos y complejos, es además una teoría sobre la enseñanza y el aprendizaje que proporciona feedback o retroalimentación. En esta entrada me centraré en esta última.

La taxonomía SOLO (Structure of Observed Learning Outcome) elaborada por Biggs y Collis en 1982, se basa en la importancia de analizar y reflexionar sobre los resultados observables del aprendizaje que los sitúa en niveles de complejidad cognitiva ascendente, tal y como se observa en la imagen. Resulta entonces de gran utilidad tanto para el profesorado como para el alumnado, para el primero porque permite conocer los niveles de pensamiento para trabajar sobre ellos con el andamiaje necesario, y para el segundo porque le permite reflexionar sobre ellos, aprender a aprender y avanzar hacia el aprendizaje profundo.

Los autores establecen cinco niveles: preestructural, uniestructural, multiestructural, relacional, abstracta ampliada (Biggs, 2006, pág. 71) que van de un conocimiento superficial a un conocimiento más profundo. “La comprensión profunda y superficial lleva de forma conjunta a la comprensión conceptual” (Hattie, 2017, pág. 80)

Define

 

¿Cómo puede ayudarnos esta taxonomía para garantizar una educación inclusiva equitativa y de calidad a todo el alumnado?

En primer lugar como docente me ayuda a conocer el nivel en el que se encuentra mi alumnado y poder partir de él. Con el DUA hablamos de captar el interés, de ofrecer diferentes niveles de desafío, de marcar e identificar las metas y objetivos de forma clara y que estos se gradúen. Pero también de activar conocimientos previos, de ofrecer ajustes, estrategias de aprendizaje y apoyos que permitan a todo el alumnado conseguir una comprensión profunda y superficial de los conceptos y lograr el éxito.

Me ayuda también a diseñar un aula diversificada donde todo el alumnado trabaja en su nivel o incluso uno por encima marcando retos y desafíos con agrupamientos diferentes.

Me ayuda a trabajar competencialmente, ofreciendo opciones para la interacción con el conocimiento, ofreciendo múltiples formas para la práctica, me ayuda a conocer qué están aprendiendo y poder ofrecerles el andamiaje necesario para construir el conocimiento con un feedback continuo.

Me ayuda a ser consciente de mis programaciones didácticas y revisar si desarrollan un aprendizaje profundo, si promueven la evaluación auténtica, si integran estrategias de pensamiento, si se desarrolla en el aula un lenguaje para ello, si promueve la reflexión sobre el impacto de mis prácticas.

Pero esta taxonomía también es muy interesante, para el alumnado, porque de una forma sencilla y clara ayuda al alumnado principiante (que no comprende, que se centra en no cometer errores) a avanzar en el aprendizaje. Comienza siendo un aprendiz que identifica, memoriza y recupera la información de la memoria para ofrecer respuestas cuantitativas y de esta forma ir adquiriendo cierta capacidad que permita minimizar los errores y mejorar la práctica hacia la competencia, para finalmente ser capaz de automatizar la ejecución, autorregulándose, relacionando los conceptos aprendidos y utilizándolos en situaciones nuevas. Este aprendiz incrementa cualitativa y cuantitativamente la comprensión de los elementos y la relación entre ellos.  A medida que aumenta el nivel de comprensión aumenta también la complejidad de los procesos cognitivos implicados en el aprendizaje.

También le ayuda a aprender a aprender, utilizado como recurso de autoevaluación, porque le permite identificar el nivel de pensamiento en el que se sitúa, conocer sus fortalezas y debilidades, autorregularse, ser persistente y mantener el esfuerzo.

Hattie (2017) con sus investigaciones comprobó que los efectos que el feedback posee en el aprendizaje tiene un tamaño de efecto de 0,79, dos veces el efecto medio del resto de los efectos de la enseñanza, resultando ser uno de los más poderosos mediadores del aprendizaje. Explica que el feedback propone reducir la diferencia entre donde está el alumno, la alumna y dónde se pretende que esté. Si la taxonomía SOLO puede ayudarme a conocer dónde está, ¿te animas a un aprendizaje de calidad?

End of season sale!

 

 

 

 

Libros citados:

Biggs, J. (2006). Calidad del aprendizaje universitario. Madrid: Nacea.

Hattie, J. (2017). “Aprendizaje visible” para profesores. Maximizando el impacto en el aprendizaje. Madrid: Ediciones Paraninfo.

 

Diseño Universal para el Aprendizaje y Aprendizaje Visible.

Metáfora

Hablar de educación inclusiva es hablar de una educación para todos y con todos, de una concepción humanista de la educación donde la persona está en el centro, de altas expectativas para todo el alumnado, de diálogo igualitario, de respeto, de justicia, de compromiso y pasión, de confianza y cuidado. Hablar de educación inclusiva es hablar de eliminar las barreras al aprendizaje, de  ofrecer una educación de calidad a todo el alumnado implementando en el aula prácticas eficaces, de ofrecer recorridos diversificados que permitan “Aprender juntos alumnos diferentes” como decía Pere Pujolàs.

Hablar de educación inclusiva es hablar de EDUCACIÓN con mayúsculas, es hablar de una educación que conjuga aspectos cognitivos, emocionales y éticos donde el clima del aula, los sentimientos, las emociones, las actitudes, la motivación y el interés, son puntos clave, donde los errores son permitidos y donde todas las personas son acogidas.

En una entrada anterior, expliqué que el Diseño Universal para el Aprendizaje es y debe ser el paradigma educativo actual, el marco que nos “ofrece entornos comprensibles, accesibles, utilizables por todas las personas, impulsando la red afectiva en la educación y eliminando las barreras al aprendizaje que muchos niños y niñas tienen”.

En el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) se contemplan varios de los factores investigados por John Hattie durante 15 años a través de más de 900 meta-análisis y que ha demostrado que funcionan en el aula con un impacto alto en la educación (1). En su proyecto titulado Visible Learning explica que “la enseñanza y el aprendizaje visible exigen un compromiso de ir marcándose mayores desafíos” de forma que la vinculación entre reto y feedback es directa y ayuda a mejorar la persistencia, la autorregulación y la motivación.

Otro poderoso indicador es la instrucción directa, que no debe confundirse con la transmisión directa de la clase dirigida. En la instrucción directa hay intenciones de aprendizaje claras, con objetivos y rúbricas compartidas, motivación, guías y apoyos, práctica guiada con feedback, una actividad de cierre que ayude a organizar el aprendizaje, a consolidarlo y reforzar los puntos más importantes y la metacognición que permite reflexionar sobre lo aprendido.

La relación entre el profesor y el alumno tiene también un gran impacto. El desarrollo de un clima socio-emocional en el aula, donde la confianza y los errores estén permitidos, donde exista un clima positivo, respetuoso, que valore el esfuerzo y la implicación de todos alumnos es uno de los factores más importantes en la promoción del aprendizaje.

Se comprobó también que los efectos de los compañeros son altos, por lo que promover en el aula las redes naturales de apoyo es una práctica muy efectiva. Como también lo es conocer lo que el alumnado sabe y puede hacer, conocer los conocimientos previos es un poderoso indicador de los resultados de las lecciones. Hablar del DUA es hablar de una enseñanza multinivel, que contemple que se puede comenzar por distintos puntos de partida y progresar de forma diferente a través de distintos recorridos. Recorridos que se diseñan ofreciendo múltiples formas de compromiso, de representación y múltiples formas de acción y expresión.

En esta imagen interactiva se concretan los puntos de verificación del DUA donde aparecen algunos de los factores estudiados por Hattie en su investigación y que aportan evidencias a la educación sobre las estrategias que tienen un mayor impacto.

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(1) Hattie, J. (2017). Aprendizaje visible para profesores. Maximizando el impacto en el aprendizaje. Madrid: Paraninfo

Aulas DUA. Garantizar una educación inclusiva, es posible.

INCLUNOVACIÓN (3)La educación inclusiva se sitúa en el paradigma del modelo social de la discapacidad, un modelo que ve la discapacidad como la interacción entre las limitaciones de la persona y el entorno. Las aulas son los entornos donde debe desenvolverse nuestro alumnado y en muchas ocasiones son entornos con barreras que les impiden estar presentes, que les cierran la participación y que reducen sus logros. Minimizar este contexto discapacitante supone cambiar la metodología, la organización del aula y sobre todo la mirada. Sin esa mirada que ponga el foco en la persona, en el estudiante, sin esa mirada que vea capacidades y fortalezas, sin esa mirada que invita a una reflexión personal sobre los avances y los bloqueos es difícil empezar a caminar hacia la inclusión.

El reto actual al que nos enfrentamos los docentes es crear entornos de aprendizaje enriquecidos para ajustar una respuesta educativa inclusiva y de calidad a todo el alumnado. Nuestras aulas deben ser garantes de la inclusión, deben garantizar la igualdad de oportunidades, los ajustes razonables y los apoyos necesarios para “desarrollar plenamente el potencial humano, el sentido de la dignidad, la autoestima, reforzar el respeto por los derechos humanos, las libertades fundamentales, la diversidad humana y desarrollar al máximo la personalidad, los talentos y la creatividad de todas las personas, así como sus aptitudes mentales y físicas” (Art. 24.1 Convención de los derechos de las personas con discapacidad). Crear entonces entornos de aprendizaje accesibles y enriquecedores para todo el alumnado es una necesidad.

Hablaremos de aulas DUA como un espacio educativo flexible que permite las interacciones, que posibilita el aprendizaje activo, que promueve la autonomía y la autorregulación en todo el alumnado. Un espacio acogedor que invita al aprendizaje y un espacio seguro para todo el alumnado. Las aulas DUA proporcionan opciones para el interés, con propuestas diversas centradas en sus intereses personales; proporcionan múltiples formas para la representación, la acción y la expresión, con el diseño de ambientes de aprendizaje ajustados a las necesidades de todo el alumnado.

2El espacio físico del aula, las interacciones que se producen en dicho espacio con los compañeros y compañeras, el contacto con materiales y actividades diversas, condicionan el aprendizaje. Para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad a todo el alumnado, surge la necesidad de crear una nueva ecología del aprendizaje, investigando sobre nuevos escenarios que permitan y favorezcan la excelencia en la educación. Entendiendo excelencia como una educación de calidad para todo el alumnado. Una de las medidas organizativas del Plan de Atención a la Diversidad desde un enfoque inclusivo que nos ayuda a conseguirlo, son los ambientes de aprendizaje.

Hablar de ambientes de aprendizaje es hablar de aulas DUA, de espacios que educan, de verdaderos laboratorios de aprendizaje. Para diseñar estos ambientes, es necesario tener en cuenta dos aspectos que van de la mano, por una parte la necesidad de reorganizar físicamente el aula, con una distribución que propicie interacciones que permitan trabajar tanto individualmente como por parejas o en equipo, y, por otra parte, de la necesidad de llevar a cabo nuevas propuestas metodológicas, con métodos que tengan en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado, la capacidad de aprender por sí mismos y que promuevan el trabajo colaborativo, aspectos que se contemplan en la normativa sobre currículo de Primaria, de Secundaria y Bachillerato.

El trabajo por rincones (1), con rincones de enriquecimiento y ampliación; las estaciones de aprendizaje (2), con propuestas elaboradas por el tutor o tutora, junto con el profesorado de Pedagogía Terapéutica y/o de Audición y Lenguaje si éste entra en el aula; o los centros de aprendizaje (3), con actividades metacognitivas sobre los contenidos trabajados en clase, sirven de ejemplo para evidenciar que ofrecer una respuesta educativa inclusiva en el aula a todo el alumnado es posible.

No se concibe hablar de respuesta educativa inclusiva y no hacerlo de Diseño Universal para el Aprendizaje, de personalización y de participación. Como ya comenté en otra entrada, el Diseño Universal para el Aprendizaje parte de la persona, no del grupo, y pone el foco en sus capacidades, en sus fortalezas, de forma que en el mismo momento de la programación, se hacen los ajustes necesarios para evitar adaptaciones posteriores.

En una estación de aprendizaje programada con el Diseño Universal para el Aprendizaje, podemos trabajar la comprensión lectora leyendo el texto elegido y dejando un diccionario como recurso o incluso grabando en audio el texto; podemos trabajar los problemas matemáticos y permitir el uso de una calculadora para comprobar resultados; podemos trabajar la conciencia fonológica escribiendo o hablando; o incluso podemos nivelar las actividades de las estaciones, de forma que una actividad de ordenar palabras alfabéticamente no sea la misma para todos, trabajando conjuntamente los mínimos, el nivel del curso y la ampliación. Con cualquiera de las propuestas, el ajuste se hace en el momento del diseño de la actividad, no a posteriori, y con cualquiera de las propuestas todo el alumnado está presente, participando y obteniendo logros.

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Hace tiempo que acompaño mis entradas de un vídeo, es un ejemplo DUA que ayuda a la comprensión y que ofrece la misma información en soportes y formatos distintos, proporcionando múltiples medios de representación.

 

(1) RINCONES. Se modifica el ambiente del aula para transformarlo en un ambiente de aprendizaje pero sin actividades guiadas. El objetivo del trabajo por rincones es desarrollar habilidades metacognitivas, desarrollar la autonomía del alumnado (autorregulación, planificación, organización…), trabajar con métodos heurísticos o por descubrimiento que permiten cambiar el rol del alumnado y por supuesto fomentar las interacciones dialógicas que construyen el conocimiento. El alumnado puede escoger el rincón o puede venir dado por el docente. En primaria y secundaria los rincones serán para enriquecer y profundizar en el aprendizaje. Al rincón se acude una vez que se ha terminado la tarea y previo visto bueno del docente.

(2) ESTACIONES. Se organiza la clase con 4 ó 5 tareas diferenciadas elaboradas por el docente,  el alumnado va rotando por todas ellas (en una sesión o en varias). Las tareas que preparan los docentes están multiniveladas, con el fin de  que todas los niños y niñas estén presentes, participando y obteniendo logros.  Las estaciones son una forma de organizar el aula que permite trabajar en pequeños grupos  el currículo escolar.

(3) CENTRO DE APRENDIZAJE. Cuando un rincón es de carácter obligatorio y se planifican y guían sus aprendizajes se convierte en un centro de aprendizaje. Por ese rincón pasa todo el alumnado, el orden lo establece el docente y se trabaja por parejas. El material puede ser diverso, en función del tema elegido: por ejemplo, libros, minerales, experimentos, esqueletos, mapas… que se acompañan de fichas de investigación y metacognición.

Para saber más de (1), (2) y (3) Tomlinson, C. (2001). El aula diversificada. Barcelona: Octaedro.

¿Qué hacer en el aula para potenciar una educación inclusiva?

Me gustaría que os imaginaseis un árbol. Un árbol con raíces profundas, un árbol con ancho tronco y frondosas ramas. Me gustaría ahora que teniendo en cuenta esta metáfora visual consideraseis que la práctica docente inclusiva que queremos implementar en el aula, es ese frondoso y robusto árbol.

Las raíces sobre el que se sustenta y que lo alimentan, es la Educación Inclusiva. Una educación que impregna todas las actuaciones del centro en general y de nuestro aula en particular.  Una educación que incrementa la participación de todo el alumnado reduciendo la exclusión, una educación que está relacionada con la PRESENCIA, la PARTICIPACIÓN y los LOGROS de todos y cada uno de los alumnos así como con la eliminación de barreras.

El tronco que sostiene el árbol y que conduce el alimento hacia el resto de la planta, es el Aprendizaje Basado en Proyectos a través de las Inteligencias Múltiples, de la mano, como no podía ser de otra forma, del aprendizaje cooperativo y/o colaborativo (tutorías entre iguales, mentorización, grupos interactivos…) y de un cambio en la cultura de la evaluación. Pues como decía Perrenoud en 1993 “El éxito de una metodología de enseñanza y de los resultados obtenidos por el alumnado se fundamenta no tanto en la manera como se dan a conocer los nuevos conocimientos, sino en la evaluación, entendida como conjunto de actividades que posibilitan identificar errores, comprender sus causas y tomar decisiones para superarlas” desterrando de esta forma el modelo tradicional de evaluación centrada única y exclusivamente en la calificación.

¿Y las ramas? Las ramas son tallos secundarios, pero no por ello menos importantes. Las ramas producen brotes con hojas encargadas de la respiración del árbol. Está ramificación es el enriquecimiento del aprendizaje, es el enriquecimiento para todo el alumnado, no olvidemos nunca nuestras raíces. La gamificación, el flipped classroom, la cultura del pensamiento (rutinas, destrezas, organizadores visuales…), las tertulias literarias dialógicas, el visual thinking, el pensamiento del diseño o design for change, el pensamiento computacional, la realidad aumentada, el uso pedagógico de los espacios y de las tecnologías de la información, podrían ser alguno de los ejemplos de enriquecimiento para todos que permiten ofrecer una respuesta inclusiva.

Está en tus manos.

 

Vídeo: