Una educación humanista en momentos de crisis. Una mirada desde la inclusión.

 

El pasado miércoles 22 de abril de 2020, en pleno confinamiento, Innovaedum me invitó a participar en las tardes Innovaedum. En esta abordé la educación inclusiva como un paradigma de apoyos, de calidad de vida y enfoque de derechos humanos, centrándome en el derecho A la educación y diferenciándolo del derecho EN la educación.

Insistí en la mirada desde la inclusión, una mirada para ver a la persona, para eliminar barreras, para conjugar aspectos cognitivos, emocionales y éticos, para tejer alas, para vivir.

Podéis escuchar aquí el vídeo completo:

 

¿Qué educación necesitamos para el siglo XXI? Es momento de replantearnos la educación.

Mes de abril. Ética del cuidado. En voz alta.

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Desde el mes de enero de 2018, formo parte del Consejo Asesor de la revista Graó y colaboro periódicamente con mis reflexiones En voz alta sobre la educación en la revista Aula de Innovación Educativa, junto con mis compañeros José Blas García y Antonio Márquez, con quienes me une amistad y compromiso educativo.

En la revista del mes de marzo reflexioné en voz alta sobre le Ética del cuidado, este tema coincide con el tema del mes de abril de mi calendario 2020 #ObjetivoInclusión.

El artículo puede leerse en la revista 291 (Marzo 20) Escuelas comprometidas con el mundo y aquí, escuchar el vídeo.

 

Aprendiendo a vivir. Agilidad en contextos complejos.

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El pasado sábado 18 de abril, Fiadown me invitó a participar en un webinar dirigido a familias y profesionales para abordar el tema del aprendizaje on line, cómo apoyarlo desde casa y cómo presentar contenidos universalmente.

Antes de abordar las propuestas para docentes y familias, hablé de cómo educar en la incertidumbre y desarrollar la resiliencia en el hogar.

Os dejo aquí el vídeo y la presentación, en ella encontraréis los enlaces a todas las propuestas que os comenté.

Gracias a todo el mundo por el interés y un fuerte aplauso desde este pequeño rinconcito.

Puedes ver el webinar completo en este vídeo:

Puedes ver aquí la presentación que utilicé:

Agilidad educativa en tiempos complejos de COVID-19

Modelo Cynefim

En estos días de confinamiento he tenido el placer de leer el libro Agilidad en cuatro estaciones, de mi amiga Melina Jajamovich. Conocí a Melina hace años en Zaragoza, su dominio de temas desconocidos para mí me abrían nuevas miradas hasta entonces desconocidas y me llevaban a que esas conversaciones con ritmo argentino fuesen siempre breves, a pesar de que el reloj nos dijese lo contrario. Y como siempre ha sucedido con ella, después de la lectura de su libro, mi mente inquieta no deja de pensar, de unir sus conceptos con mis ideas, de dar forma a lo aprendido, de pensar cómo aplicarlo en la educación.

Melina es experta en Agilidad, en “recalcular para sobrevivir al siglo XXI”, y entonces he pensado en los cisnes negros, en el COVID-19, en la fragilidad y en la antifragilidad. Esta situación caótica, que destaca por su rareza y por un impacto difícil de predecir, nos lleva a buscar soluciones ágiles también en la educación.

En 1999, Snowden diseñó un modelo para explicar las cinco situaciones o contextos en los que una organización puede encontrarse. Conocer estos contextos ayuda a decidir cómo actuar.

En un entorno simple la causa-efecto es evidente. Es un entorno automatizado, familiar, conocido y evidente.

En un entorno complicado aparecen las incógnitas, pero estas son conocidas. En este contexto se recurre al experto para buscar la respuesta, la solución.

Cuando todo fluye y cambia continuamente estaríamos en un entorno complejo; es un entorno en el cual es difícil predecir, porque las incógnitas son desconocidas.

Todo se vuelve caótico cuando aparece el cisne negro y nos encontramos entonces en mares turbulentos que requieren respuestas inmediatas para restaurar cierto orden. En este entorno, las incógnitas son absolutas y prima la improvisación, lo importante es solucionar el caos y luego evaluar y buscar la solución más adecuada.

Con el entorno desordenado hay que tener especial cautela, puesto que cuando te encuentras en él es que no sabes ni en qué situación estás y es necesario salir de este estado.

Con la llegada del cisne negro del COVID-19 en educación hemos pasado del entorno caótico al complejo, con propuestas ágiles que promueven la colaboración para asegurar el aprendizaje.

Si nos basamos en el manifiesto ágil (1), las propuestas que buscamos para nuestros centros dan poder a las personas, a las interacciones, a la colaboración…, respuestas ágiles para entornos complejos. La antifragilidad de la que hablaba en otra entrada, donde explicaba que la antifragilidad es más que resiliencia o robustez. Lo robusto aguanta los choques y sigue igual; lo antifrágil los mejora y esta propiedad es la que nos va a hacer salir fuertes de la crisis, del cisne negro. Lo antifrágil en estos momentos es el cuidado, el amor, la ayuda desinteresada, la cooperación, la empatía, la sociedad unida,  porque #JuntosSaldremosAdelante.

Hablaríamos entonces:

  • De inteligencia colectiva.
  • De redes naturales de apoyo.
  • De ética del cuidado, de apoyo mutuo, de colaboración, de compromiso y  de responsabilidad.
  • De emerger los talentos. Se trata de convertir el potencial de todas las personas en poder positivo para abrazar la incertidumbre.
  • De arriesgarnos, de innovar.
  • De promover la creatividad.

Esta es solo una pequeña muestra de docentes ágiles, seleccionada porque pone en evidencia que la inclusión sigue liderando las acciones educativas y que garantizar una educación inclusiva no es una opción.

 

Un aplauso a todos los docentes ágiles, que están demostrando día a día que aunque el contexto sea complejo son capaces de dar una respuesta rápida ante el cambio y ofrecer soluciones creativas, brillantes, inclusivas, equitativas y de calidad.

 

(1) El manifiesto ágil surge en 2001, cuando 17 expertos en informática se juntan a debatir y a buscar alternativas a los procesos tradicionales de desarrollo de software, procesos caracterizados por la rigidez y por una planificación secuencial y detallada previa al desarrollo. Elaboran entonces un manifiesto que valora la entrega rápida, la importancia de las personas, de las interacciones, de los procesos participativos.

La educación inclusiva en tiempos del COVID-19

Los niños perdidos

El domingo 5 de abril, en pleno confinamiento por el COVID-19 y en la puerta de unas vacaciones de Semana Santa diferentes, Ingrid Mosquera nos invitó a María Barceló, José Blas García, Enrique Guerrero, Antonio Márquez, Ramón Rodríguez y a mi, a charlar sobre educación inclusiva y evaluación. El directo y el tiempo hizo que no todas las ideas que llevas en la cabeza se concretasen en la sesión. Con la idea de compartirlas, las escribo aquí. Gracias, Ingrid, y gracias, equipazo de tertulia.

El impacto de lo altamente improbable, como ha sido un estado de alarma por la crisis sanitaria COVID-19, nos ha obligado a hacer rápidamente y sin estar preparados para ello, una mudanza educativa de las aulas presenciales con paredes, libros de texto, pizarra, amistades, risas, cariño… a unas aulas virtuales, frías e impersonales. Para esta crisis sanitaria tenemos botiquines de tecnología que muchas veces no sabemos utilizar,  y esta y otras barreras se visibilizan en esta transición apresurada. Hay un gran claustro virtual que está ofreciendo ayuda, materiales y conocimiento de forma desinteresada y en un gesto de enorme solidaridad, para que estas y otras barreras se puedan minimizar. Y por supuesto empeño, tesón y esfuerzo de todos los docentes con la mirada puesta en el crecimiento personal de todo su alumnado, desde aquí un aplauso para todos ellos. Pero esta situación es tan difícil que aún son numerosas las barreras que podemos encontrar.

  • MIRADA. Seguimos replicando metodologías del aula presencial en este nuevo escenario, ejercicios y ejercicios, que la mayoría de las veces promueven procesos cognitivos de orden inferior (colorear, copiar, describir, listar, enumerar…), pero ahora sin ayuda ni apoyo. Ejercicios y ejercicios en pdf. No existe en este nuevo escenario un cambio metodológico.
  • PRESCINDIR DE LO IMPRESCINDIBLE. Nos resulta difícil, por lo tanto, prescindir de la seguridad del libro de texto, de los ejercicios escritos, de salir de la zona de confort.
  • BRECHA DIGITAL. Dejamos en los márgenes a niños y niñas que no disponen del botiquín tecnológico; son “niños perdidos” con nombre de pobreza.
  • ACCESIBILIDAD. Formatos poco o nada accesibles que dejan en los márgenes a los nadies, a los ningunos y los ninguneados; eran invisibles antes y son invisibles ahora.
  • COMPETENCIA DIGITAL DEL PROFESORADO, dejando en evidencia la necesidad de un desarrollo profesional docente.
  • COMPETENCIA DIGITAL DEL ALUMNADO, que demuestra que no se trabaja competencialmente y que la tan manida educación del siglo XXI está muy alejada del mundo VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) en el que vivimos.
  • REDES NATURALES DE APOYO. ¿Estaban tejidas estas redes naturales de apoyo? ¿Cuáles son mis redes en este nuevo escenario educativo? ¿Cómo es ahora este apoyo?
  • CENTRARNOS ÚNICAMENTE EN ASPECTOS COGNITIVOS. La educación inclusiva debe conjugar aspectos cognitivos, emocionales y éticos. En estos momentos más que nunca el aspecto emocional es clave, ¿tenemos un Plan de Acción Tutorial Emocional para tiempos de crisis en nuestro botiquín?
  • UN CURRÍCULO QUE RELEGA LAS ARTES. Nuccio Ordine en su libro La utilidad de lo inútil explica que los saberes sin beneficios son inútiles y que por eso se margina a estas disciplinas de los programas escolares.
  • DISTANCIA. Tal vez la barrera más cruel en este confinamiento es no poder jugar, abrazar, hablar…. con amigos y amigas; correr, brincar, sentir, vivir.

Este cisne negro me lleva a hablar de antifragilidad, cuando somos capaces de beneficiarnos de ellos, de rediseñar una escuela transformadora, de crear nuevos ecosistemas de aprendizaje, de ver esta situación como una oportunidad y un desafío. Pero para ello es necesario hackear el disco duro del sistema educativo y tal vez sea el momento de que toda la comunidad educativa hagamos alegaciones a LOMLOE contemplando propuestas diferentes que lleven:

  • A rediseñar el currículo,
  • A abrir las escuelas a espacios virtuales donde se armonice la educación formal e informal,
  • A enfatizar en el derecho a una educación inclusiva, equitativa y de calidad que rompa con el estudiante promedio, que no deje a los nadies, a los ningunos, a los ninguneados en los márgenes y que desarrolle siempre los talentos de todo el alumnado,
  • A eliminar la brecha digital que dificulta el acceso al conocimiento y la participación,
  • A promover un desarrollo profesional docente que oriente la formación del profesorado hacia la adquisición de nuevas competencias y habilidades blandas para el liderazgo y la ética,
  • A dejarnos de obsesionar por la eficiencia y recuperar la visión humanista de la educación.

Parafraseando a Lewis Carroll en Alicia en el País de las maravillas, “El secreto, querida Coral, es rodearte de personas que te hagan sonreír el corazón”. Gracias, Ingrid Mosquera, por crear espacios y tiempos para reflexionar sobre el tema. Gracias Antonio, María, José Blas, Profe Ramón y Kike, por vuestras maravillosas aportaciones, y gracias a todas las personas que estuvisteis  participando por vuestro compromiso con la educación.